17 de septiembre de 2009

llueve.


Llueve y el mundo me está cayendo pesado.
Es una noche ideal para ser indiferente y escuchar música en la soledad de una habitación sin tener que pensar que mañana será otro día.
Sin embargo, nunca pude ser indiferente y para mañana falta poco, yo espero que no sea otro día como hoy.


1 comentario:

  1. En esa habitación tiene que haber SI O SI una ventana que de a la calle para poder apreciar la lluvia como corresponde, y un libro tampoco vendría mal.
    Me encanta la lluvia, siempre lo dije, ya sea estando en casa o como hoy, midiendo un colegio, en el medio de una huerta / cancha de futbol, toda embarrada, y con esa llovizna finita que se te pega a la cara solo para que el viento frío que sopla te congele los cachetes y te haga recordar que tenes anginas y gripe.
    Pero nada, nada de todo eso importa porque te guste o no, tarde o temprano la lluvia va a parar. Y tarde o temprano va a volver. Es cuestión de ponerle buena cara.
    Aguanteme ahí N, un besote para usted

    ResponderEliminar